
Por: Ángeles Barrios
- A propósito de los campamentos de verano
Desafortunadamente el caso de la Academia Militarizada Doenitz en Ciudad Madero, Tamaulipas no es el único en el país, ya en abril del año pasado había sido clausurada en principio temporal y después definitivamente la Academia Ollin Cuauhtémoc en Ciudad de México por un caso similar, el deceso de un menor de 13 años por una presunta golpiza en un campamento en Morelos. La publicidad que recibió también por redes sociales y medios tradicionales “destapó” toda una serie de irregularidades que según los planteles privados son métodos disciplinarios que van desde gritos, bromas pesadas en las novatadas, pasando por humillaciones públicas, castigos corporales, lesiones, intimidación, amenazas, abusos y más.
Al igual que la academia ubicada en Ciudad de México hubo múltiples señalamientos, confesiones tardías y culpas no asumidas. Allá y aquí se han cerrado estos centros disciplinarios que dicho sea de paso, no dependen , ni son avalados por la Secretaría de Marina o de la Defensa Nacional, sin embargo se ostentan como si lo fueran.
¿Tantos atropellos que terminan en muertes son culpa de quiénes operan esos planteles? En 2025 en la ciudad de México se cuestionaba ya el papel de la Secretaría de Educación Pública como órgano supervisor y sancionador en estas escuelas que organizan campamentos de verano, también se señala la falta de inspecciones por parte de los gobiernos municipales, a través de la Secretaría de Seguridad y coordinaciones de Protección Civil, además de la verificación por parte de padres de familia, en cualquiera de los casos es necesaria obligadamente una revisión a fondo de cómo, quiénes y en qué condiciones operan estos. ¿Quiénes avalan esos castigos terribles? ¿ Por qué se permite que los mismos alumnos tengan autoridad para infringir castigos? ¿ Qué preparación docente tienen los maestros sancionadores? ¿ Por qué los silencios por años que ahora son un torrente de versiones acusatorias?
Al calor de tantos comentarios al hacerse viral el caso de la joven de Ciudad Mante que perdió la vida en ese campamento en Madero, apenas a cuatro días de haber iniciado, se habla también de seudo escuelas o colegios, pero es importante no perder de vista que el Doenitz, según lo señala el Diario Oficial de Tamaulipas del 17 de febrero del 2005, cuenta con autorización para operar desde entonces, inicialmente como Escuela Primaria y según el registro del Sistema Integral de Información Educativa de la Secretaría de Tamaulipas, también tiene permiso para ofrecer educación secundaria y según publicidad reciente del mismo instituto, preparatoria.
Ese colegio militarizado en su mejor momento llegó a ser famoso por su “férrea” disciplina, uniformes impecables, la banda de guerra y su ubicación en Calle Nuevo León en la Colonia Unidad Nacional en Ciudad Madero, de donde se procedió a un desalojo -según cita la prensa- por adeudos de renta en agosto de 2025.
Los rumores en una ciudad pequeña como Tampico Madero siempre han existido pero es la primera vez que las versiones se multiplican y no paran.
VALIDA TU ESCUELA
La Secretaría de Educación de Tamaulipas tiene a disposición a través de redes sociales y su página oficial el sistema de validación de escuelas; en el facebook de la SET se puede acceder vía código QR o bien en el link https://siie.tamaulipas.gob.mx/, aunque no basta saber que existe la escuela o colegio según el Sistema Integral de Información Educativa, siempre se debe verificar lo que ofrece cada institución en sus servicios, entre ellos campamentos.
Por su parte la Procuraduría Federal de Consumidor (Profeco) sugiere, en el caso de los campamentos de escuelas particulares y demás instituciones, revisar instalaciones, contrato, conocer antecedentes del prestador del servicio, costos y alerta sobre publicidad engañosa.
Y aunque en el caso polémico citado, la dirección de la institución ha ofrecido devolver el dinero invertido, no se devuelve así una vida, ni la paz a una familia.
Agradezco sus comentarios a angelesbarrios@entrenosotros.org



